Eso de escribir correos a universidades sabiendo que los leerá una persona que vive al otro lado del océano es un tanto... dejémoslo en inquietante.
Unos lloran porque se van. Otros lloran porque no pueden irse. Algunos lloran porque no saben si deben irse o quedarse. Pero al final, todos lloramos por los que se van, por los que se quedan, por los que nos vamos y por los que nos quedamos. He aquí la paradoja de mi bida.
Para eso está el BI. Para irse. Para irse y no volver. Conoces a las personas más increíbles que conocerás nunca (o al menos eso crees) para luego tener que dejarlas marchar o despedirte de ellas antes o después. Poco a poco conocemos las consecuencias de hacernos mayores. De comenzar esa nueva etapa en nuestras vidas. De avanzar
Dios mío, qué vértigo me entra solo de pensarlo.
No quiero irme por el hecho de que si me fuese me iría. Y de ese modo dejaría atrás todo mi mundo para descubrir uno nuevo. Uno en el que todo es diferente. Ni mejor ni peor, solo diferente, pero claro el cambio asusta más que el fuego.
Pues sí. Al final todos lloramos.
domingo, 13 de enero de 2013
sábado, 5 de enero de 2013
Diarios
Habían pasado ocho meses desde la última vez que había escrito en ese papel. Hay que ver lo que cambian las cosas y las vueltas que da la visa.
Lo universos se enlazan y enredan para dar vueltas que no te habrías ni imaginado.
En ocho meses no da tiempo a nada pero da tiempo a todo a la vez. Tal vez un bebé no nace, pero sí aprende a hablar.
Pasas de nada a algo. Pasas de algo a todo.
Lo universos se enlazan y enredan para dar vueltas que no te habrías ni imaginado.
En ocho meses no da tiempo a nada pero da tiempo a todo a la vez. Tal vez un bebé no nace, pero sí aprende a hablar.
Pasas de nada a algo. Pasas de algo a todo.
Personas
Pues hoy, en lugar de lamentarme de lo tonta que soy, hablaré de aquellos que lo merecen mucho más.
Es curioso que la desgracia ajena nos lleve a querer a otras personas. Cuando sentimos que podemos ayudar a alguien y arropar a esa persona, y saber que recibiremos eso mismo en el momento adecuado, es cuando más nos acercamos a la gente. Porque las bromas, las cervezas por la tarde, las interminables risas no son más que una careta que disfraza a lo que es la pura confianza y amor que hacen que quieras a un amigo. Sentirte protegido y protector.
Somos jóvenes, y eso al final se va perdiendo. Pero supongo que esas son los más fuertes, Los que siguen con la careta que esconde sonrisas cómplices detrás.
Incluso quién menos lo esperabas tiene su corazoncito abierto a alguien. Algo dicen de que hasta las madrastras de cuento lloran por amor, ¿no?
Incluso quién menos lo esperabas tiene su corazoncito abierto a alguien. Algo dicen de que hasta las madrastras de cuento lloran por amor, ¿no?
Después de todo, cuando le confiesas tu amor al no amado de al lado, le das un empujón a que te abrace.
martes, 1 de enero de 2013
Cosa bestia
Ya sé que prometí muchas veces que te olvidaría. También me prometí interiormente que seguiría adelante. Pero por más que miro a mi alrededor, no sé por qué camino decidirme. Si el sí o el no. Nadie sabe. Me propongo cada camino dos veces al día. Cambio más que la luna.
Solo sé que estás en mis propósitos de año nuevo. No sé si en los vicios que debo dejar o en lo que debo insistir para conseguir. Pero simplemente estás.
Solo sé que estás en mis propósitos de año nuevo. No sé si en los vicios que debo dejar o en lo que debo insistir para conseguir. Pero simplemente estás.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Muerte es death en inglés
Yo no voy a hablar sobre la muerte.
Mucha gente habla sobre ella porque crea dramatismo, una sensación excesivamente trágica. Pero yo no quiero eso.
Puedes transmitir emociones trágicas sin llegar hasta tal extremo. No son bonitos los extremos. Como lo que cuentan de aquel que era tan extremadamente feliz que se suicidó.
Pero claro, yo no iba a hablar sobre la muerte.
Mucha gente habla sobre ella porque crea dramatismo, una sensación excesivamente trágica. Pero yo no quiero eso.
Puedes transmitir emociones trágicas sin llegar hasta tal extremo. No son bonitos los extremos. Como lo que cuentan de aquel que era tan extremadamente feliz que se suicidó.
Pero claro, yo no iba a hablar sobre la muerte.
lunes, 10 de diciembre de 2012
Aviones
Pues eso es lo que siento. Nervios. Como si de mono se tratase. Impaciencia, ansiedad, preocupación. ¡Es que el avión no despega! Y necesito que despegue solo, no quiero hacerlo arrancar. Bueno, en realidad todos sabemos que los aviones no despegan solos, pero nos vamos entendiendo.
Y mientras, el resto de los pasajeros en su nube azul. Como si nada pasase, porque en realidad es nada lo que pasa.
Me mato a mí misma por sentirlo, no se preocupen. Siempre me sentiré la estúpida, no se preocupen. Seguiré acercándome por el camino equivocado a la cabina, no te preocupes.
Tú simplemente ponte cómodo en tu nube y disfruta del viaje.
Y mientras, el resto de los pasajeros en su nube azul. Como si nada pasase, porque en realidad es nada lo que pasa.
Me mato a mí misma por sentirlo, no se preocupen. Siempre me sentiré la estúpida, no se preocupen. Seguiré acercándome por el camino equivocado a la cabina, no te preocupes.
Tú simplemente ponte cómodo en tu nube y disfruta del viaje.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Súper canalla
Sí, lo dice el colorante de tu pantalla. El rojo de tus mejillas. Nos quisimos, o al menos yo te quise. Nunca me atreveré a darte el broche que con sonrisa de tonta hice que atravesase el Elba a no ser que pueda compartirlo contigo.
Tus palabras me conmueven, ya no desde la desesperación, sino del recuerdo más cálido posible.
Para mí siempre serás lo que pudo ser y no fue, pero siempre querré que seas. Yo sé que hubo cosas que no supe decirte, pero al menos espero que también las hubiese en tu memoria.
Si algún día llegas a saber del broche, querrá decir que eres, pero como siempre dijo una sabia: soñar es gratis.
Gracias por ser lo que no eres.
Tus palabras me conmueven, ya no desde la desesperación, sino del recuerdo más cálido posible.
Para mí siempre serás lo que pudo ser y no fue, pero siempre querré que seas. Yo sé que hubo cosas que no supe decirte, pero al menos espero que también las hubiese en tu memoria.
Si algún día llegas a saber del broche, querrá decir que eres, pero como siempre dijo una sabia: soñar es gratis.
Gracias por ser lo que no eres.
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