sábado, 20 de abril de 2013

Preguntas

He hecho mal. Me he equivocado. De verdad creo que merece la pena "arrastrarme así". Me importa, mucho.
No quiero que todo acabe así. Sueno autocomplaciente? Existió nuestra amistad o fue todo falsedad como algunos dicen?
Ojalá se equivoquen. Ojalá no sigas odiándome y me aceptes de nuevo. No quiero que tengas una imagen de celosa, maquiavelista y gilipollas que no sabe ser una buena amiga como la que mereces.
Tienes tus fallos, claro, como todos. Y tendremos nuestros choques, como siempre. Solo quiero que no pienses que estoy intentando hacerme la víctima para hacerte sentir mal. Todas esas palabras juro que salían de la mayor sinceridad.
Te suplico, porque esto se me da bien, que no sigas en tu orgullo e intentes pisarme a mí, yo solo he intentado hacer las cosas bien.

sábado, 6 de abril de 2013

Cien montaditos de Gran Vía

Yo sé que a mis diecisiete (casi dieciocho) años de vida no tiene sentido que hable de lo que el tiempo me ha enseñado. Porque yo no tengo la suficiente edad para tener un tiempo.
Sin embargo, yo he sentido. He sentido cosas que me han hecho pensar y que me han hecho querer.
La cosa que a lo mejor te causa risa, querido lector, es que a mí, el tiempo y todo (lo poco) que he vivido me han hecho darme cuenta a mis casi dieciocho años de lo verdadero importante en la vida humana.
Es cierto también, que todo esto va a sonar muy clásico, muy cursi, muy sentimental. Sinceramente, me da igual como suene, pero no va en ese sentido.
El caso, el tiempo me ha hecho pensar y darme cuenta de que en esta vida lo único importante es querer. Y que te quieran. Porque al fin y al cabo, lo demás no importa. Nada en absoluto va a aportarte más que ese sentimiento. Ni los estudios, ni las cosas materiales ni nada de eso. Esas cosas llegarán a hacer que te sientas   mínimamente realizado, pero nunca te completarán tanto como la sensación que experimentamos cuando vemos que hemos hecho que una persona a la que queremos le cueste menos vivir, que le hemos hecho un bien. Su placer, su cara. Eso sí.
Toda esta reflexión me hace sacar en claro varias cosas. Una de ellas es que agradezco muchísimo saber esto ahora.
Esa es la razón de la existencia. El ser humano es el único dotado de esa capacidad. Nacemos para querer y para ser queridos.

Y hasta aquí mi revolución mental de la metafísica humana.

lunes, 1 de abril de 2013

Maldita dulzura

Aunque no lo creas, yo soy consciente de todo. Sé dónde está mi talón de Aquiles y qué película me haría llorar.
Si no lloro con las películas no creo que sea por hacerme la dura o no querer exteriorizar. Simplemente no me sale llorar con cosas que son banales.
Qué ruido tan triste hacen dos cuerpos cuando se aman.
Por eso sí merece la pena llorar.
No tiene sentido estar preparado para el sufrimiento. Si no, no sería sufrimiento.
Por eso todos algún día sentimos algo por encima de lo que podemos permitirnos sentir. Ahí llega el verdadero sufrimiento.
Llegó al final de su vida, miró al pasado y decidió que todos esos años que sufrió habían sido los mejores de su vida porque le hicieron quien es. Los años en que fue feliz fueron un desperdicio, no aprendió nada.

viernes, 29 de marzo de 2013

Engaged

Me prometo a mí misma no ser tan tonta. No dejarme engañar y no soñar con el infinito. No hacer promesas de amor eterno a la luna ni soñar con que me caigan respuestas del cielo. No dejar las cosas a un lado por creer que no puedo hacerlas. Creer que puedo hacer las cosas. Me propongo no dejar que me hundan y tampoco hundirme a mí misma. Aprender a tener fuerza de voluntad y hacerle caso. Prometo no dejar que nadie me venza ni vencer a nadie vilmente. Me prometo que no haré caso de lo que cabezas ajenas piensen o se prometan.
Me prometo prometerme promesas y que cumpliré mis promesas prometidas.

miércoles, 27 de marzo de 2013

I love us

Lo que me ha enseñado 500 días juntos es que no podemos pretender que la gente sea lo que nosotros queremos, porque si eso es lo que nos gusta y ellos no lo son, ellos no nos gustan.
Todos creemos en algún momento en el destino hasta que nos encontramos con la casualidad. Ese es el momento en el que toda la percepción que teníamos del mundo se da la vuelta.
Tiraría a la basura días como este.

martes, 26 de marzo de 2013

Cuarenta y cinco

¿Sabes qué cosa haría primero?
Hola. Soy Ted Mosby. Y en exactamente 45 días desde ahora tú y yo vamos a encontrarnos y nos enamoraremos y nos casaremos y tendremos dos hijos. Y los amaremos y a cada uno de nosotros dos, muchísimo a todo lo que esté a 45 días. Pero ahora estoy aquí supongo porque quiero esos 45 días de más contigo. Quiero cada uno de ellos y si no los puedo tener, tendré los 45 segundos antes de que llegue tu novio y me pegue en la cara. Porque te quiero y siempre te querré por el resto de mis días.

Yo solo quiero un Ted Mosby. No puede ser tan difícil.