Lo siento, estoy en blanco. Las pelusas no llegan a mi cabeza. No puedo escribir. Solo salen pequeñas frases de ánimo y de compromiso, pero supongo que son mentiras.
Desde hace ocho días todo me pesa.
Mañana te diré que te quiero, pero ya si eso mañana. Hoy estoy ocupada.
miércoles, 25 de abril de 2012
jueves, 19 de abril de 2012
Maldito perezoso
Supongo que el pasa de escuchar más. Él ya lo ha pasado, no le interesa.
O tal vez sea que sabe que no me quedaré satisfecha hasta que me diga lo que quiero oír. Pero eso no lo hará.
O tal vez sea que sabe que no me quedaré satisfecha hasta que me diga lo que quiero oír. Pero eso no lo hará.
Por si me muero mañana
A todas las personas de mi vida, además de las ocho de mi lista, que aunque no son indispensables son queridas deciros que aunque no os lo digo todos los días y solo lo he hecho de vez en cuando: Os quiero.
miércoles, 11 de abril de 2012
Lista de la compra
Esas pequeñas (o excesivamente largas) cosas que relees una y otra vez porque nunca pierden su magia. Pones las voces mentalmente y sonríes mientras lo haces. Es patético, pero bonito.
Son situaciones íntimas que si las vieses desde fuera pensarías "pero qué idiota soy..." y por eso agradeces que absolutamente nadie las vea...
Otras veces durante ellas la persona con la que hablas te sorprende. Unas veces de buena manera, otras no.
Ellas consiguen que reflexiones, que te pares a pensar las cosas que han pasado, que pueden pasar. Te replanteas sentimientos, los meditas, los analizas, los exprimes.
Y al final, como todo, cuando llega la despedida solo te queda o empezar de nuevo ese círculo de nuevo o pasar página, dar un paso adelante.
Eso, bonita.
martes, 10 de abril de 2012
Godot
Mientras ella estaba tumbada en la cama dos gotas recorrían una blanca colina inundando los poros de agua salada.
Había estado intentando taparlo, pero de repente se había dado de bruces contra en cristal de la realidad. Era horroroso. Acababa de despertar fuera de su cama. En su bosque enorme y nevado donde hacía frío. Sus pies se congelaban a la vez que todo su cuerpo. Nunca antes había sentido el frío. Ciertamente, nunca antes había sentido algo real.
Acababa de descubrir que donde había estado viviendo era mentira. Basura, mugre, podredumbre.
Había estado intentando taparlo, pero de repente se había dado de bruces contra en cristal de la realidad. Era horroroso. Acababa de despertar fuera de su cama. En su bosque enorme y nevado donde hacía frío. Sus pies se congelaban a la vez que todo su cuerpo. Nunca antes había sentido el frío. Ciertamente, nunca antes había sentido algo real.
Acababa de descubrir que donde había estado viviendo era mentira. Basura, mugre, podredumbre.
jueves, 5 de abril de 2012
Nuevas demostraciones de evidencias.
Puede dar la sensación de inocente, tonta, simple, tal vez inteligente en algunos sentidos, pero fácil de manejar, sin duda. Una niña a la que le quitas la piruleta y no llora, en ocasiones la he oído llamar buenaza.
Pero no. No se puede jugar conmigo tal cual. No me puedes utilizar, jugar conmigo como si fuese una muñeca de trapo o engañarme como a una niña. No puedes. Ya lo intentaron una vez y estuvieron a punto de conseguirlo... Por los pelos. Pero una y no más.
Yo también siento y me duelen las cosas. No me gusta que me utilicen, ni hacerme ilusiones, pero me las hago, confío en la gente. Confié en ti, pero, una vez más, el ser humano demuestra que está hecho para decepcionar.
Pero no. No se puede jugar conmigo tal cual. No me puedes utilizar, jugar conmigo como si fuese una muñeca de trapo o engañarme como a una niña. No puedes. Ya lo intentaron una vez y estuvieron a punto de conseguirlo... Por los pelos. Pero una y no más.
Yo también siento y me duelen las cosas. No me gusta que me utilicen, ni hacerme ilusiones, pero me las hago, confío en la gente. Confié en ti, pero, una vez más, el ser humano demuestra que está hecho para decepcionar.
Estimado continente del sur
Madrid, 4 de abril de 2012, 1:26 de la madrugada
Gracias a esa muchacha atolondrada e hiperactiva que conocí alrededor del 10 de septiembre de 2011.Gracias a ella he aprendido muchas cosas como griego, latín... de todo menos matemáticas.
Al principio, sus treinta cambios de pelo me asustaban (bueno, a mí y a todo el mundo), pero desde que se asentó en el negro como la pez es demasiado amorable.
He hecho largas caminatas con este gato hacia la Avenida de otro continente y desde el corazón, muchas conversaciones inolvidables. Confidencias y cotilleos en los cambios de clases, que poco a poco han hecho de dos compañeras dos buenas y auténticas amigas.
Dos soles que comparten aulas pero se dejan alumbrar. Muchos folios gastados en mentadas rayales y lo compartido en nuestros muros de pensamientos online.
Es bonito, es sincero, es verdura.
Sé que me he portado mal y por todo aquello lo siento. Siempre estaré de columna, bastón o simple palo en el que te puedas apoyar.
Me alegra haberte conocido, feliz cumplefechas y que cumplamos muchos más.
Te quiero, pequeña A.
La pequeña isla
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